Cómo hacer un frasco de la calma.

¡Buenos días, chicos/as!

Hoy os traemos una manualidad para hacer con los más pequeños de la casa.

Esta manualidad, que está inspirada en el método Montessori, tiene como función principal conseguir calmar a los pequeños y pequeñas después de una pelea, ataque de llanto, rabieta… usando para ello un bote.

Según algunos estudios, mientras que el niño observa la caída de brillo, puede organizar y centralizar el sistema nervioso. Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco se acelera junto a su respiración y al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual para inconscientemente entregar una señal al cerebro que disminuya la agitación.

Los materiales que necesitaremos para hacer el frasco de la calma son:

– 1 frasco de plástico transparente con tapa

– 1 o 2 cucharadas de pegamento con brillo

– 3 o 4 cucharaditas de brillo del color que quieras

– 1 gota de colorante

– Agua caliente

Pasos a seguir:

Mezcla el agua caliente con el pegamento de cristal y el  brillo. Deja un espacio vacío en la parte superior del pote para que el niño pueda agitar su contenido. Cerrar bien el frasco.

Nuestro resultado final:

 

Página de la que hemos sacado la idea:

MONTESSORI: FRASCO DE LA CALMA, AYUDA A TRANQUILIZAR NIÑOS CON ESTRÉS

 

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